¿Es fiable la recuperación inmobiliaria?

El sector inmobiliario se está dando la vuelta. Está pasando de la depresión a una incipiente reactivación que se refleja en todos los termómetros estadísticos que pulsan su estado de salud. Variables como la compraventa de casas, la firma de hipotecas, la construcción (concesión de visados) y hasta los precios han virado al alza. Ante esta nueva realidad, se hace necesaria la siguiente pregunta: ¿es firme esta recuperación o hay riesgo de recaída?

La mayoría de expertos consultados descarta un posible traspiés del sector (como ocurriera en 2011 tras el espejismo de recuperación de 2010) pese a que reconocen que siempre hay riesgos. Los analistas fundamentan su vaticinio en las buenas previsiones económicas, la vuelta del crédito y el profundo ajuste del precio de la vivienda.

El economista y director del Máster Inmobiliario de la Universidad de Barcelona, Gonzalo Bernardos, tiene claro que el resurgir inmobiliario se sustenta, al contrario que en 2010, sobre sólidos cimientos. “Se ha dejado atrás la política económica de austeridad, la banca se ha recuperado y vuelve a dar hipotecas y el precio de los pisos se ha ajustado más incluso de lo necesario. La situación es absolutamente diferente”, afirma.

Manuel Romera, director del Sector Financiero del IE Business School, lo corrobora: “Lo que ocurrió en 2010 y 2011 no tiene nada que ver con la situación actual”. A los indicadores positivos que cita Bernardos, suma un factor más: “la absorción del stock“. Igualmente, Romera dice que “siempre hay riesgos, pero si hay algún momento en el que no los hay es ahora”. “Todo indica que se está produciendo una recuperación en toda regla”, sostiene.

En esta reactivación también tienen mucho que decir, sin duda, los promotores, los encargados de impulsar un sector renovado. Juan Antonio Gómez-Pintado, presidente de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid (Asprima), prefiere no lanzar las campanas al vuelo pese a que todas las estadísticas arrojan una notable mejoría. “Existen aún situaciones de riesgo en la economía macro que podrían afectar negativamente”, advierte.

Entre estos riesgos que amenazan al mercado estarían, según Bernardos, una gran subida de los tipos de interés, la inestabilidad política y una nula creación de empleo. “Nada de esto parece que vaya a ocurrir. No se va a producir un encarecimiento del precio del dinero, se antoja casi imposible que España salga del Euro y se crearán puestos de trabajo, aunque seas precarios”, especifica.

Según Gómez-Pintado, el gremio al que representa está en un momento clave en el que tiene que hacer un esfuerzo para mejorar su imagen y, a la vez, propiciar una recuperación sostenible. “Es necesario apostar por un modelo diferente, más eficiente energéticamente y más industrial. Y, por supuesto, hay que tener en cuenta al mercado y procurar mantener el equilibrio entre las viviendas necesarias y las edificadas”, asegura. Cifra en 175.000 nuevos pisos al año el “nivel adecuado” de edificación aludiendo a que hay demanda clara (350.000 compras en 2014).

Además de los promotores, otro de los actores principales hoy en el mercado de la vivienda es la banca. Los bancos financian, comercializan y hasta promueven. En la misma línea que los expertos, BBVA y Banco Santander, entre otros, han hablado recientemente de una consistente recuperación inmobiliaria.

Entre las entidades más activas en el mercado de la vivienda está Banco Sabadell, con su filial Solvia. Sus previsiones son también positivas. “El escenario que contemplamos para 2015 es el de la consolidación de su mejora para iniciar, a posteriori, un crecimiento sostenido y gradual”, afirma Javier García del Río, director de Negocio de Solvia. Esta compañía basa su pronóstico en el aumento del PIB, el afianzamiento de la creación de empleo (“tanto en términos de cantidad como de calidad”) y en la creación de nuevos hogares (“se estima que entre 2014 y 2018 se produzcan 125.000 al año”).